martes, 23 de junio de 2009

segunda elegía: fragmento



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"... ¿No os asombró nunca, en las estelas áticas, la discreción

de los gestos humanos? ¿No se posan allí amor y despedida

tan suavemente sobre los hombros, como si estuvieran

hechos de otra materia que en nosotros? Acordaos de las manos, 

cómo descansan sin apretar pese a la fuerza que mantienen los

        torsos.

Dueños de sí, supieron expresarlo: esto somos nosotros,

esto es nuestro, así es como nos tocamos; con más fuerza

nos oprimen los dioses. Pero eso es cosa de los dioses."

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(Rainer Maria Rilke, Elegías de Duino)

Erstaunte euch nicht auf attischen Stelen die Vorsicht 
menschlicher Geste? war nicht Liebe und Abschied 
so leicht auf die Schultern gelegt, als wär es aus amderm 
Stoffe gemacht als bei uns? Gedenkt euch der Hände, 
wie sie drucklos beruhen, obwohl in den Torsen die Kraft steht. 
Diese Beherrschten wußten damit: so weit sind wirs, 
dieses ist unser, uns so zu berühren; stärker 
stemmen die Götter uns an. Doch dies ist Sache der Götter.

37 comentarios:

rubén m. dijo...

¿Se ve la imagen en vustro navegador? En el mío ha dejado de verse. La cambio?

Stalker dijo...

No se ve, Rubén... algún problema con el tamaño, quizá. Blogger a veces juega malas pasadas...

Ahora estoy en plena euforia Duinizante. Estos versos me ayudan a no perder la combustión espontánea que ahora mismo sacude mis átomos aprendices.

¡Danke schön!

Es una gozada poder leer alemán, al menos saber cómo se pronuncia todo y deleitarse en voz alta...

una maravilla

rubén m. dijo...

Ok, cambio la imagen y añado el original. Es una pena que nunca llegase a aprender alemán como para entender a Rilke a palo seco -sí puedo leerlo en voz alta (dicen los nativos que bien) y deleitarme con cómo suena-. Espero corregir esta falla.

Prost!

rubén m. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
rubén m. dijo...

Ya está. El relieve representa, de izquierda a derecha, a Hermes, Eurídice y Orfeo. Consta que en él se basó Rilke para este fragmento, de hecho es una écfrasis -"recordad las manos..."- de manual.

La cursiva en este fragmento me pone la carne de gallina.

Susana dijo...

Los dioses, que oprimían con fuerza a Eurídice y a sus costados, se pusieron sin duda del lado de Rilke. El aire, que azotaba sin rozarlos aquellos ropajes livianos, elevaron al poeta para acercarlo a sus recónditas moradas. Si lo hubiera deseado, hubiera caído irremediable al mundo-tesón desde el que lo leo. Y sus manos, que descansan para tocarse en un gesto inconfundible de abandono, arrojan sobre Rilke el signo de entrega de su pluma.

Gracias por traerlo para que lo disfrutemos. Hermes, el maestro, debe de seguir reposando en tu regazo.

rubén m. dijo...

Gracias a ti Susana, por tu comentario/poema en prosa. La ligereza de Rilke, tal como la has descrito, es uno de los rasgos que más me asombran de él. Para él es tan fácil describir al ángel terrible con una catarata de imágenes como penetrar íntimamente en el sabor de una naranja. Y este breve fragmento siempre me ha impresionado, no sabría razonar por qué, quizá la sutileza de ese gesto de los antiguos héroes donde el amor y la despedida "parecen estar hechos de otra materia que en nosotros"...

besos

ana dijo...

Rubén, no es la primera vez que lo pienso, pero releer este fragmento de rilke me ha hecho volver a pensarlo: rilke enseña a amar.

Desgraciadamente, no sé alemán, ni siquiera conozco su pronunciación para poder leerlo y apreciar su sonido. Alguna vez en clase Bermúdez Cañete nos leyó algo, era maravilloso, me di cuenta que no había un idioma más adecuado para la poesía de Rilke que el alemán, que la poesía de Rilke sólo podía sonar en ese idioma grave y ancho. Un día que nos encontremos te pediré por favor, si no te importa, que me leas unos versos.

un abrazo.

Pucelle aux Petites Manches dijo...

Enorme, Rilke.

"Es la armonía / de quien nació y ha muerto muchas veces".
Pepe Hierro.

rubén m. dijo...

Ana:

Rilke enseña a amar, sin duda. Nunca me lo había formulado así, pero es lo que siento. Él me ayudó además a acercarme a personas hoy imprescindibles en mi vida, siempre había un verso o una frase de Rilke para entrar en algún lugar que parecía inaccesible.

La sonoridad del alemán es vastísima, es capaz de la máxima crudeza -ese sonido rechinante, insdustrial- y de la delicadeza más subyugante. Es un idioma que tiene muchas más palabras esdrújulas que el español o el inglés, eso hace que sea muy melódico; me recuerda en ese aspecto al griego clásico, recuerdo a mi profesora recitando a Homero y nosotros embobados. También a Cañete: ese hombre ha vivido a Rilke con una delicadeza admirable. Por suerte pronunciar alemán de manera aceptable es algo que aún puedo hacer; estaré encantado de leerte lo que quieras, no tendrás que pedírmelo por favor. Así que la próxima vez que nos veamos no te olvides de llevar en el bolso tu Rilke, tu Celan o lo que gustes ;)

un abrazo

rubén m. dijo...

Pucelle:

Hermosos esos dos versos que traes, y muy apropiados: esa armonía era la de Orfeo, el dos veces muerto, el que murió en su amada y resucitó, y la de Rilke también.

un beso

Arturo Borra dijo...

Rilke, qué bueno que lo traigas a tu blog Rubén… Estas “Elegías…” las he leído en varias ocasiones y me conmueven, incluso con su giro sublime, muy alemán por lo demás. Siempre hay un halo indecible en su poesía y eso conmueve desde siempre, como el ángel terrible de la belleza que sobrevuela sus poemas...
Me alegra el retorno entonces…
Un abrazo,
Arturo

PD: me ha interesado tu entrada sobre Blanchot… Mucho para decir de su escritura y con algo más de tiempo ya comentaré algo.

PD1: mientras escribía ésto, vos estabas también con lo de Dalton. Extraña coincidencia.

Miguel Angel Gara dijo...

Fabuloso Rilke. Es de esos poetas de viento que me ponen un "horizonte en cada poro"

rubén m. dijo...

Arturo, feliz coincidencia... En Rilke siempre hay, además de la belleza de sus imágenes y ese giro sublime, mucho pensamiento, mucha filosofía. Es por eso que no se agota nunca, conmueve no de manera fácil, apelando a sentimientos primarios, sino a una indagación en la realidad que siempre asombra. En cuanto a Blanchot, es un escritor que me fascina, tanto por su obra como por su misterioso personaje; estaré encantado de charlar contigo sobre él cuando quieras.

Miguel Ángel, qué buena definición, "poeta de viento" y los poros hechos horizonte... ¿Cuáles serían los poetas de tierra? ¿Y los de fuego? ¿Y los de agua? esto da para un debate...

un abrazo a ambos

Portinari dijo...

"[...]so weit sind wirs,
dieses ist unser, uns so zu berühren;[...]"

Son estas palabras.
El alemán es perfecto, Rilke no podría haberlo escrito así en otro idioma.

Siempre me llamaron mucho la atención los rostros de los relieves grecolatinos, tan regios, y a la vez tan delicados en su cuerpo, como si fueran los "hipócrites" en un teatro.

rubén m. dijo...

Portinari, qué bonito suena ese "berühren", eh? con esa vocal cerrada...

Los relieves son fascinantes. Pero ahora al observar éste veo una expresividad en los rostros que no recordaba, hay una tristeza un poco insólita.

Hmmm... poetas de fuego: se me ocurren Celan y Valente. Prenden fuego a sus palabras, te abrasan y te dejan el sabor de la ceniza.

De agua: Emily Dickinson, se filtra por los rincones más inasequibles, puede escaldarte o dejarte helado.

De tierra: quizá Neruda y su mezcla de cizaña, enredadera y rosas. O Lezama y su verbo germinante.

abrazos

raúl quinto dijo...

los dioses están hecho de la misma materia que nosotros.

es incesante el flujo de estas elegías.

muy bien.

rubén m. dijo...

Esa podría ser la respuesta de Juanra a Rilke: "los dioses no tuvieron más sustancia de la que tengo yo", qué gran comienzo. Ese poema tiene también la virtud de no cesar.

Portinari dijo...

Sí que suena bonito Rubén.

Busco la tristeza insólita que ves ahora, y me pregunto: "¿qué se le estará pasando por la cabeza?"
Tengo que utilizar eso que tú utilizas para poder verla.

Poetas de fuego, agua y tierra... ¿y los de aire? ahí queda eso ;)

José Luis Gómez Toré dijo...

Confesaba Borges en "Otro poema de los dones" su gratitud "Por la música verbal de Alemania". Comparto vuestra fascinación, Rubén, Ana... por la música del alemán, música que ha sobrevivido a todas las arengas militares y todas las proclamas histéricas pronunciadas en dicha lengua... la lengua de Celan antes que la de Hitler, la lengua de los alemanes y la de los no alemanes, la lengua de Rilke, de Kafka, de Hölderlin...

rubén m. dijo...

Portinari, poeta de aire -o de viento, como dice Miguel Ángel- sería el propio Rilke, cómo no ;)

José Luis, muy oportuno tu recuerdo de esa línea de Borges; y qué decir, sobrevivir a Hitler y a Göbbels debe de ser difícil, pero un idioma así no muere fácilmente, por más que mucha gente asocie el sonido del alemán con los ladridos nazis. Fascinación gozosamente compartida.

abrazos

Portinari dijo...

Se me había escapado lo que decía Miguel ángel, en ese caso no lo puse muy difícil jeje.

De acuerdo contigo y con Jose Luis en reivindicar el alemán del arte. aunque haya cosas que dejen ciertos estigmas...

MARIEL MANRIQUE dijo...

Siempre he sentido que Rilke reivindicaba el delicado y profano dominio de lo humano (so weit sind wir) desafiando la omnipotencia de los dioses. Ese "so weit" es para mí "hasta acá llegamos y con eso nos basta". En esta elegía podría ser un mensaje de los héroes tallados en relieve a las criaturas de carne y hueso (Rubén, seguís auscultando el temblor debajo de la piedra).
Gracias por tu imagen y tu doble texto, traducción y original. Experimenté y sufrí en carne propia haber leído Rilke y Kakfa en español para sentir que no los había leído nunca, cuando estudié alemán. No solo porque hubieran llegado a mí mal traducidos o directamente mutilados, sino porque creo que el alemán es esencialmente intraducible, porque incluye palabras dentro de palabras (como hay imágenes acopladas a imágenes en los ideogramas chinos). "Geheimnis", por ejemplo, sería "secreto" en español, pero es mucho más que eso en alemán. En alemán tiene una "casa" (das "heim") adentro. El secreto está asociado a la casa y ninguna traducción podría dar cuenta de esa asociación. Kundera le dijo una vez a Carlos Fuentes que si no había leído a Kafka en alemán bien podía considerar que jamás lo había leído. Es una pena y es un desafío, porque debe de ser uno de los idiomas más bellos de los que tengo registro visual y sonoro.

Ein dicker, dicker Kuss.

MARIEL MANRIQUE dijo...

P.S.: Leerle en alemán a otra persona. Imaginarte leyéndole en alemán a Ana. A Ana pidiéndote que le leas en alemán. Rilke se rendiría, supongo, ante la belleza de esa imagen.

rubén m. dijo...

Mariel, qué gran comentario. Me parece que todos los idiomas son intraducibles, sobre todo en la poesía; imagínate -se me ocurre- a Lorca en inglés: "green I like you green"? "assassinated by the sky"? "killed by the sky"? XD

Pero en el alemán existen esas palabras-katiuska, que son especialmente herméticas a la traducción. El ejemplo de "Geheimnis" -secreto- que pones, es perfecto, gracias por traerlo: el secreto es lo que permanece en la casa, en la intimidad. Otro más conocido, también con "heim": "Unheimlich", siniestro, lo que está fuera de la casa o no puede ser aceptado en su ámbito. El intruso, una vez más.

Ein tänzerin Kuss, meine Freunde

MARIEL MANRIQUE dijo...

Para variar, sintonía perfecta .. yo pienso en geheimnis, vos pensás en unheimlich ... y así estamos desde que reviviste las Fireflies de Patti ...

Es verdad, la poesía es introducible. Aunque seas escritor, no podrías salir airoso de esa empresa.

Una novela es distinto, ¿no?, mi ejemplo invariable es Cortázar traduciendo las Memorias de Adriano, de Yourcenar.

Pero la poesía no es trasladable a otra lengua, considerando que persigue el otro lado y el abismo del lenguaje en el que ha nacido.

Me hiciste volver a Rilke y a mi modesta edición en español de los años infantiles. Está subrayada. Hacía décadas que no veía esos subrayados. Los repetiría. Supongo que eso implica persistencia en el deslumbramiento y no volatilidad en la pasión. No es una edición cosida y las páginas fueron saltando por el aire, entonces las había pegado con una cinta scotch que el tiempo amarronó hasta parecer una barra de chocolate. No me desprenderé jamás de esta edición.

Dijo Kafka alguna vez: la literatura debiera ser el hacha que rasgue el mar helado de nuestro corazón.

Lo estás rasgando.

Stalker dijo...

Mariel:

que la edición de niña de Rilke empezara a parecerse a las barras de chocolate me parece maravilloso y el mejor elogio que se le podría hacer a un poeta.

Coincido en que la traducción es imposible. Una derrota previa que hay que asumir, incluso entre idiomas vecinos. Pero es una derrota deliciosa y a la que merece la pena entregarse.

Salud

Stalker dijo...

¿De quién es la traducción de este fragmento, Rubén?

¿Te lanzaste tú mismo?

rubén m. dijo...

"Una novela es distinto, ¿no?, mi ejemplo invariable es Cortázar traduciendo las Memorias de Adriano, de Yourcenar."

Sí, pero sin salirnos de Cortázar, imagínate traducir esa memorable escena de sexo en glíglico de "Rayuela". Aunque eso es poesía, claro.

La literatura debe ser eso que dice Kafka, claro que sí. Y tu edición destrozada de Rilke debe de ser preciosa, me recuerda a esa rosa de Alejandra Pizarnik, sólo que en vez de pulverizarte los ojos pulverizaste el libro de tanto mirarlo :D

rubén m. dijo...

Stalker, la traducción es de Jenaro Talens, de la edición de Hiperión. A mi juicio es de las mejores, este hombre traduce muy bien del alemán -del portugués creo que por desgracia no puede decirse lo mismo, había algún fallo garrafal-, sus versiones de Trakl son fantásticas.

No me atrevería con las Elegías, aunque cuando estudiaba alemán sí me lancé con algunos de los Sonetos a Orfeo -después de manejar muchas versiones: más que una traducción es un refrito-. Tendré que echar un ojo a esas intentonas y si no me dan demasiada vergüenza, a lo mejor cuelgo una por aquí en un futuro...

Susana dijo...

La traducción del glíglico! Claro, alguien debió enfrentarse algún día a ello... Quizás la perfección de ese idioma de la erótica alcanza a que leído en alemán recobre el alma de lo que se dice.

Yo también quisiera leer a Rilke en su idioma, oíros recitarlo como él lo oía por dentro al componerlo. Así que me quedo cuanto decís en mi "Geheimnis" interno.

Gracias por esto que enseñáis a los que no supimos de lenguas, pero intuimos su fuerza...

Laura Giordani dijo...

Cuántas veces habré retornado a estas elegías, Rubén. Tengo también la edición de Hiperión, bilingue con traducción de Jenaro Talens, porta y profesor de la universidad de Valencia. A mi juicio, muy buena.
Hay un terreno inefable y cuesta trasmitir qué nos produce cierta poesía en las fibras más hondas. Rilke sabe pulsar unas teclas interiores que no podría más que explicitar balbuceando: niñez, adviento, caída, laureles oscuros, ángeles terribles...

" Ni la niñez ni el provenir
menguan... Una existencia que me excede brota de mi corazón"

de la Elegía novena

Algo así... existencia que desborda.

Un abrazo

Laura.

rubén m. dijo...

Susana y Laura,

me encanta que compartáis conmigo estos fulgores de Rilke. Un fragmento maravilloso de una carta, a Stalker creo que le gustará, él que aprecia las abejas:

"La naturaleza, las cosas de nuestro trato cotidiano y nuestro uso son provisionales y caducas, pero son, mientras estamos aquí en la tierra, nuestra propiedad y nuestra amistad; ellas son consabidoras de nuestra alegría y nuestra miseria y ya fueron confidentes de nuestros antepasados. Estas apariencias y estas cosas tienen que ser comprendidas y transformadas por nosotros por medio del entendimiento más entrañable... ¿Transformadas? Sí, porque nuestra tarea es ésta: impregnarnos de esta tierra provisional y caduca tan profundamente, tan dolientemente, tan apasionadamente, que su esencia resurja otra vez en nosotros, invisible. Somos las abejas de lo invisible."

abrazos

raúl quinto dijo...

es cierto lo de Talens, su versión del Sebastián en sueños es lo mejor q he leido de Trakl. Pensaba poner un día de estos un ejemplo en el blog.

Portinari dijo...

Los idiomas indestructibles, la lengua como parcelamiento del ser.

Ese fragmentito que nos traes, Rubén, es maravilloso.
El reino de las pequeñas cosas. La esencia de la invisibilidad. Todo zurcido entrañablemente...

ana dijo...

Además de sus poemas, qué buenas son las cartas de Rilke, y también su novela Los cuadernos de Malte.

rubén m. dijo...

Sí que son maravillosas las cartas de Rilke, este fragmento en concreto es un prodigio de interiorización, pensamiento y sensibilidad. Pues a pesar de ser un rilkiano a tope (o rilkista, que decía Neruda cuando se volvió tonto), nunca me he acercado a "Malte", bien que me lo hayas recordado, Ana, a ver si cae este verano.

P.S.: Raúl, cuando cuelgues ese Trakl ahí me tendrás comentando enfervorecido, ya sabes que me fascina.