jueves, 2 de julio de 2009

diez años sin mark sandman


Este viernes 3 de junio harán diez años del momento en que Mark Sandman, cantante y bajista del trío de rock-jazz Morphine, cayó sobre el escenario a causa de un ataque al corazón, en mitad de un concierto en Pallestrina, a las afueras de Roma.

Durante las dos últimas semanas, el bueno de Mark ha sido el confidente silencioso de mis secretos, enfados y deseos; y es que su voz tiene esa cadencia de bourbon y testosterona que sólo alcanzan gente como Leonard Cohen o Nick Cave, pero con una mezcla de distancia irónica y humanidad que le hace más cercano. Con sus perezosos fraseos y sus imprevisibles líneas de bajo -ese slide bass de dos cuerdas, creado por él- parece decirte: "hombre, qué te voy a contar, yo sí que te comprendo...", y es capaz de convertir una frase tan macarra como "a good woman is hard to find" en todo un axioma existencialista.

No vamos a hacer aquí un réquiem plañidero, que a él no le hubiera gustado nada -imagino por el peculiar sentido del humor de sus letras-, sino a celebrar toda la estupenda música que nos dejó, con Morphine y en colaboración con otros músicos. Echadle un vistazo a esta página si os llama la atención.

- Actuación de Morphine en 1993, interpretando "Buena", de su disco Cure for pain. Ambientazo.

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- En un escenario más típicamente rock, no sé la fecha, "The saddest song", del debut de la banda, Good (1992).




- En solitario con la Either Orchestra. Por desgracia no está permitido insertarlo, pero si pincháis en enlace podréis verlo.


A disfrutar...

13 comentarios:

MARIEL MANRIQUE dijo...

"Cadencia de bourbon y testosterona", pero "con una mezcla de distancia irónica y humanidad que le hace más cercano" ... parece decirte "yo sí que te comprendo". Sí, es exactamente así. Ni una palabra más ni una menos. ¿Será por eso que uno lo elige como confesor? Ya me sumerjo en el mar morfinómano. Gracias emocionadas.

rubén m. dijo...

Gracias a ti. Mi confesor también sin duda... y su música es perfecta para estas calurosas noches de verano españolas que estamos viviendo.

Un detalle curioso e inquietante de la personalidad de Sandman: se enfadaba bastante si le preguntaban por su edad en las entrevistas, y se negaba a decirla. Supongo que se sentía muy mayor en comparación con esos jovencitos indies de los 90, o que veía el fantasma de la muerte demasiado cerca.

come and get me in my sleep...

raúl quinto dijo...

me han dado ganas de estar en el local de "buena", qué bueno. La canción obligaba a mover los dedos de los pies.

Y es cierto lo que dices, a veces la mejor forma de que nos escuchen lo que no podemos decir es oírselo contar a alguien: una canción, por ejemplo. Necesitamos confesores,y yo algún que otro psicoanalista.

un abrazo.

rubén m. dijo...

Raúl, es que mola un montón ese vídeo, da la impresión de que podrías estar tú allí, con los músicos a menos de dos metros de ti y a tu misma altura. Me encanta además que se vea en algunas tomas a gente jugando al billar tranquilamente. A los Morphine les gustaba tocar en lugares pequeños.

Más que un psicoanalista, necesitas sumergirte en el Rorschach de tu propia escritura, a ver qué te revela y qué te oculta.

abrazos

MARIEL MANRIQUE dijo...

No sé si ir a ver a mi psiquiatra hoy o quedarme escuchando a Sandman (que no me cobra por escucharme y es más indulgente con mis miserias). Desconocía su reticencia a revelar la edad. Me causa ternura. Besos insomnes.

Stalker dijo...

Rubén:

me toca explorar a Morphine, que conozco muy superficialmente. Esta entrada me incita a ello...

Respecto a la cercanía con el público, me gusta también, claro. No es algo nuevo: los artistas de cabaret vivían en una cercanía brutal con su público. A Ute Lemper se la puede ver en vídeos cantando entre la gente, y en los años cincuenta Barbara llegó a tener que apartar los pies de los borrachos de las teclas del piano para poder seguir cantando en garitos llenos de humo y donde nadie escuchaba al cantante. En una ocasión, incluso, le robaron la cartera mientras cantaba, lo cual es un punto bastante simpático.

salud

MARIEL MANRIQUE dijo...

¿Quién tendrá la cartera de Barbara? ¿Dónde estará esa cartera? Debería llegar hasta Stalker, pero estoy segura de que no la abriría. Hablando de cercanía con el público, en sentido literal, benditos sean los stage-divers, que se arrojan, sin más, a los brazos de los desconocidos.

ana dijo...

me gusta la voz de mark sandman para la noche, sobre todo cuando me da insomnio -cosa no habitual en mí pero que a veces sucede-. esta semana voy a ver si cojo insomnio, un insomnio de esos buenos, donde acabo anotando palabras en un cuaderno, y escucharé a morphine.

me gusta la cercanía con los músicos a mí también. hay un bar en granada que me gusta mucho, y quizá raúl y rubén conozcais. el sitio se llama booga club, y los domingos hay jam sesión. me gusta llegar temprano y sentarme en la mesa que hay pegada al escenario, donde si extiendo la mano casi puedo tocar al bajista o al saxofonista. me gusta además esa improvisación de la jam sesión, esa naturalidad, y que los músicos vayan apareciendo entre los espectadores, que un tipo que había sentado junto a ti de pronto se levante para tocar el piano o la batería y al cabo de un rato vuelva a sentarse junto a ti.

La paciente nº 24 dijo...

La voz de Mark Sandman siempre me ha sonado a caja negra de avión, de esas que cuentan lo que ha pasado después del irrevocable desastre. Pero el Bourbon y la testosterona quedan mejor en los cementerios, no en los que –probablemente- acabó él, sino esos muy de suburbio urbano a las doce de la noche, como preludio de aquel incendio a las afueras de Roma.
Su cercanía me molestaba, es decir, creo que un hombre así debería estar endiosado. O algo parecido.


Un saludo de una loca----

rubén m. dijo...

Sí que la voz de Sandman se encaja muy bien en la noche. Precisamente el disco que quizá más me gusta de Morphine se titula "The night", del 2000, es un trabajo póstumo. Os lo recomiendo, Ana & Stalker, como una buena introducción a esta discografía. Añadiría "Good", el primero, y "Cure for pain", y si os enviciáis, todo lo demás, no tienen un disco malo.

No conozco las jam-sessions del Booga, Ana, aunque había escuchado hablar de ellas. Tal como lo describes suena de lo más estimulante, algún domingo habríamos de probarlo...

La cartera de Bárbara, jejeje. ¿Será un ladrón bueno como el que me robó aquel libro de poemas? lo dudo...

Paciente, me ha parecido deslumbrante la comparación con la caja negra de un avión para la voz de este hombre: "de esas que cuentan lo que ha pasado después del irrevocable desastre". Tu último párrafo es inquietante, no sé si con ese "molestaba" estás situándote allí, entre el público de la actuación de "Buena", en primera fila, y pensando en eliminar esa cercanía tan molesta...

abrazos a todos

MARIEL MANRIQUE dijo...

Rubén, qué bueno que estés ahí, ya te estaba extrañando. Besos de Sister Morphine.

Honeywhite dijo...

Disfruté del homenaje.
Descubrí Morphine a los trece años en el altillo de mi padre, un disco de cajita celeste, abandonado en una no tan "empty box".
En ese entonces yo estaba pasando por un momento personal horrible y recuerdo que Sandman me habló, sin lenguaje, en su primer corte "Lilah"
El disco me llevó a sumergirme en una fantasía profunda y necesaria.
Y desde entonces a quien conozco le pregunto:
Do you feel like swimming?

Los invito a disfrutar de una pequeña y humilde lista de reproducción de mis temas preferidos, y de paso, a vibrar con otras músicas:

http://www.youtube.com/user/DerWeissSchwan

Anónimo dijo...

Hola, muy interesante el articulo, felicitaciones desde Chile!