miércoles, 15 de julio de 2009

el diablo en el ojo


.

no cerraría yo tus ojos, todavía

no apagaría aún las luces

pues hay cosas que tienes que ver aquí

hay cosas que tienes que creer

de mí

.

no bajaría yo el volumen, todavía

ni tocaría los diales, aún no

pues hay cosas que tienes que escuchar aquí

hay cosas que tienes que creer

de mí

.

no diría yo ni una palabra, todavía

ni abriría tu boca, aún no

pues hay cosas que tengo que decir aquí

hay cosas que quieres escuchar

de mí


.


I wouldn't shut your eyes just yet
I wouldn't turn the lights down yet
'Cos there's things you've gotta see here
There's things you've gotta believe of me

I wouldn't turn the sound down yet
Don't even touch the dials, not yet
'Cos there's things you've gotta hear here
There's things you've gotta believe of me

I wouldn't say a word just yet
Don't even open your mouth, not yet
'Cos there's things I've gotta say here
There's things you wanna hear from me

(Cindy Sherman, s/t; Tindersticks, El diablo en el ojo)

21 comentarios:

rubén m. dijo...

Sin duda mi canción predilecta de Tindersticks, con diferencia. La foto de Sherman se la debo al blog de Raúl, no me gusta plagiarle pero creo que valía la pena.

La traducción de la letra es de vuestro servidor, o sea, yo.

MARIEL dijo...

Mi-ojo-bien-abierto, primero, qué alegría que hayas vuelto. Vi la foto de tu nueva entrada en el Pájaro de China y sonreí, sonreí.

Segundo y ad infinitum, qué cruce de potencias. Cyndi y los Tindersticks. Tengo que procesar ese ojo y volver, Rubén.

La belleza y el enigma de tu traducción es fiel al original y, al mismo tiempo, lo supera largamente.

Besos que reciben tu flecha.

rubén m. dijo...

Querida Mariel, a mí también me alegra volver, aunque sea desde un cibercafé y sin internet en casa, por lo que no puedo estar tan presente. Y me alegra recibir tus siempre atentos y afilados comentarios. Me sorprende que me digas que la traducción supera al original, aunque es cierto que pese a que las traducciones de las letras las trabajo menos, a ésta le intentado dar más peso literario de lo habitual, aunque sea con la construcción de la frase y las dos posibles traducciones de "yet".

besos arqueros

Portinari dijo...

Título, imagen, música y traducción sincronizadas.
Inquietante todo ello,junto, profundiza en la calma al esforzarse uno por reunir todos los elementos y entenderlos de manera simultánea.
Me gusta, búscare más música de Tindersticks.
Un saludo Rubén, estamos contigo desde el cibercafé ;)

Stalker dijo...

Yo me quedo con "Talk to me", pero "El diablo en el ojo" es increíble. Pasé un año de embriaguez con aquella banda, hace mucho, me enfrió un poco ver el directo tan malo (de acuerdo a lo que yo le pido a un directo), y sin embargo aquel disco, en realidad los tres primeros discos de Tindersticks, tienen un aliento muy especial, siquiera por la fusión tan singular que suponen de elementos como Lee Hazlewood, Scott Walker y Nick Cave.

También había un dueto sensacional: "Travelling light".

Cuántos recuerdos...

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

es esa clase de canciones que parecen no terminar nunca...

rubén m. dijo...

Portinari:

Esta vez sí te pongo el camino, para darte las gracias por acompañarme desde el cibercafé ;)

http://www.zona-musical.com/postt109233.html

Aquí viene toda la discografía; el disco donde está este tema es "Tindersticks II".

rubén m. dijo...

Stalker:

Me acuerdo de haber leído que el directo de Tindersticks te pareció de los peores que has presenciado. Yo nunca los he visto en directo, conocí su música relativamente tarde (ya en los dosmiles) y quizá por eso no soy tan entusiasta de ellos como algunos de mis amigos y la crítica musical de los 90, pero me gusta mucho la voz de Stuart Staples, su uso del vibrato, la instrumentación y esas resonancias que mencionas -la de Lee Hazzlewood en la melodía vocal es muy de agradecer-.

Aunque las canciones de Tindersticks que más me llegan son las más extrañas, como ésta o los "Vertrauen" o el recitado de "My sister", "Talk to me" es fabulosa. Los dos primeros discos me parecen muy buenos, después como dijo cruelmente un conocido mío pasaron "a hacer música para pelis de James Bond", en alusión a Courtains, aunque incluso en este disco hay momentos muy altos.

Me alegro de haberte despertado recuerdos musicales :)

rubén m. dijo...

Esther:

Es verdad que la canción podría prolongarse hasta el infinito, aunque al final se vaya desapareciendo en una espiral de ruido y disonancia; cuando oigo ese final me da la sensación de estar siendo absorbido por un sumidero, una sensación fascinante.

Arturo Borra dijo...

Querido Rubén, no es que la letra y la música no tengan fuerza ni mucho menos. El punto es que esa foto me parece impresionante: la mirada, así, con ojos desorbitados...casi como en estado hipnótico. Tal vez el término adecuado sea el que señalaba Portinari: "inquietante"...
Un abrazo de reaparecido,
Arturo

Pucelle aux Petites Manches dijo...

Me ha encantado leer este poema. Me ha llegado, hoy, especialmente.

De nuevo, una buena traducción.

Un saludo madrileño,

Martha.

rubén m. dijo...

Arturo:

bienvenido tu abrazo y tu reaparición. La imagen es impresionante, sí; Cindy Sherman tiene ese registro de imágenes que más que fotos convencionales parecen fotogramas de una secuencia que permanece en la sombra definitiva, y dentro de esa serie ésta es la que más me ha impresionado. Los ojos desorbitados casi y fijos, me producen esa misma inquietud que la cadencia de bajo de la canción y esa letra tan enigmática, que roza la orden del hipnotizador: "there´s things you´ve gotta see"...

Se apuntó en el blog de Raúl que resulta igual de inquietante el detalle de las manos que en una primera mirada podrían parecer los de la mujer, pero si nos detenemos nos damos cuenta de que lo más lógico anatómicamente es que sean los de otra persona. ¿Qué hacen esas manos? ¿Qué está viendo la mujer?

un abrazo

rubén m. dijo...

Martha,

me alegro de que te haya encantado el texto y me produce curiosidad saber por qué te ha llegado especialmente hoy.

un saludo granaíno

ana dijo...

"no diría yo ni una palabra, todavía
ni abriría tu boca, aún no"

y esos violines.

adolfo dijo...

precioso poema ruben,y digo poema porque eso creo que es aunque te confieso que no he oido la cancion aun gracias por acercarme a estos mundos de forma tan genial!te quiere adolfo
ps: como puedo conseguir tu libro?

MARIEL dijo...

Rubén, siento que esas manos la obligan a ver o la protegen de lo que está viendo. Lo cierto es que ella tiene que ver, necesita ver, no puede desviar la mirada. Y lo estremecedor de algunas fotografías de Sherman es el fuera de campo. Imaginarnos aquello cuya visión nos niega. O el antes y el después, como en sus Film Stills. Si uno siempre completa la imagen, en el Caso Sherman la interpelación tiene la potencia de un navajazo en pleno rostro. La fijación hipnótica de estos ojos me hacen sentir que asisten a una proyección mental, una alucinación, un despliegue de los propios demonios interiores, a los que uno debe enfrentarse para liquidarlos y hacerlos, como mínimo, retroceder. Tu elección del tema de Tindersticks es, sencillamente, perfecta. Y tu traducción. Que hayas traducido "no cerraría yo ... no bajaría yo ... no diría yo ...", poniendo un "yo", sin traicionar el original pero potenciando como bien decís su peso literario, donde otro no habría ni siquiera imaginado ponerlo, es un acto de puro instinto poético. De olfato de un cazador nato de belleza. Le dije a Ana-que-no-le-teme-a-Virginia-Woolf que los museos deberían exponer sus obras poniendo al pie textos como los suyos. No imagino mejor y más justa compañía para la foto de Sherman que esta canción de los Tindersticks, y a la inversa.

Por cierto, nunca terminaré de agradecerte haberme guiado a la cueva de topos.

Besos alucinados.

rubén m. dijo...

Ana:

me gusta que esos violines se te hayan adentrado en su vértigo. Y la letra, ciertamente, es cuanto menos inquietante...

Adolfo:

escucha también la canción cuando puedas, ya verás cómo te sorprende. Si encargas "Radiografía del temblor", editorial Ranacimiento, en cualquier librería, te lo traerán seguro aunque no esté en stock. También está en unas cuantas librerías que distribuyen también por internet, como la de debajo de mi perfil; pero si no hay manera de encontrarlo házmelo saber. Muchas gracias por tu interés y tu entusiasmo!

Mariel:

para mí esas manos acarician el rostro y al mismo tiempo fuerzan a mirar a la mujer. Como si la obligaran con cierta delicadeza. Como bien dices el fuera de campo en esta foto es sencillamente demencial, y su interpelación es un "navajazo", desde luego. Gracias por tu amable óptica sobre esta traducción, la disposición del "yo" en mitad de la frase me pareció lo más adecuado tanto para captar el sentido como para que sonara bien ("yo no..." a principio de verso me chirría por esos dos acentos conjuntos; vicios de antiguo alumno de métrica...). Y tanto como tú me alegro de haberte abierto la cueva de topos, aunque el mérito del acercamiento es todo tuyo: tus comentarios son siempre rigurosos y apasionados y llenos de vida. Un feliz encuentro, sin duda :)

abrazos a los tres

adolfo dijo...

ya la escuche ruben me parecio buemisima sobre todo el final, y muy acorde con el poema!gracias a ti por ser tan complice!abrazos adolfo

MARIEL dijo...

¿Es posible que el diablo en el ojo sea el diablo que esté en el ojo derecho, humano y abierto de esta mujer, porque el izquierdo parece un ojo plástico o cadavérico? O al revés... Recién ahora me di cuenta de que sus ojos parecen distintos. Por lo que bien podría habitar el diablo en alguno de ellos, el diablo podría estar en el ojo, es decir, en su mirada y no en lo visto, lo que vuelve el exacto cruce de tu entrada un montaje aun más terrorífico ...

rubén m. dijo...

Mariel, no me había fijado en esa disimetría de los ojos... aunque parece que el izquierdo es de otro color, tal vez sea efecto de que la luz da en él; pero vamos, ese ojo derecho es realmente diabólico.

Por cierto, habréis escuchado que al final de la canción se oye, muy por debajo de los instrumentos, un recitado en español. Acabo de leer que es un fragmento de la novela "El diablo en el ojo" del mexicano Jesús Galdea. No he leído nada de él.

MARIEL dijo...

Rubén, yo tampoco. Habrá que buscarlo para seguir adentrándose en el mundo-Tindersticks. Besos desorbitados.