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miércoles, 29 de septiembre de 2010

no second troy


¿Por qué tendría yo que culparla por llenar

mis días de dolor, o de que al fin

enseñara a ignorantes senderos de violencia,

o agitara contra los poderosos a los débiles,

que no tenían más que coraje y deseo?

¿Qué la podría haber calmado, con un alma

que la nobleza hizo sencilla como un fuego,

con la belleza de un arco en tensión, 

algo tan anormal en estos días,

y altiva, y solitaria, e implacable?

¿Qué otra opción le quedaba, siendo lo que es?

¿Había una segunda Troya que pudiera incendiar?

.

.

.

Why should I blame her that she filled my days
With misery, or that she would of late
Have taught to ignorant men most violent ways,
Or hurled the little streets upon the great.
Had they but courage equal to desire?
What could have made her peaceful with a mind
That nobleness made simple as a fire,
With beauty like a tightened bow, a kind
That is not natural in an age like this,
Being high and solitary and most stern?
Why, what could she have done, being what she is?
Was there another Troy for her to burn?


(William Butler Yeats, No second Troy; trad.: R.M.)

martes, 7 de septiembre de 2010

orpheus (II)


"Cuando Orfeo desciende hacia Eurídice, el arte es el poder por el cual la noche se abre. La noche por la fuerza del arte, lo acoge, se vuelve la intimidad acogedora, la unión y el acuerdo de la primera noche. Pero Orfeo desciende hacia Eurídice: para él, Eurídice es el extremo que el arte puede alcanzar, bajo un nombre que la disimula y bajo el velo que la cubre, es el punto profundamente oscuro hacia el cual parecen tender el arte, el deseo, la muerte, la noche. Ella es el instante en que la esencia de la noche se acerca como la otra noche.

Sin embargo, la obra de Orfeo no consiste en asegurar el acceso a ese «punto», descendiendo hacia la profundidad. Su obra es llevarlo hacia el día y darle, en el día, forma, figura, realidad. Orfeo puede todo, salvo mirar de frente ese «punto», salvo mirar el centro de la noche en la noche. Pero Orfeo, en el movimiento de su migración, olvida la obra que debe cumplir, y la olvida necesariamente porque la exigencia última de su movimiento no es que haya obra, sino que alguien se enfrente a ese «punto», capte su esencia allí donde esa esencia aparece, donde es esencial y esencialmente apariencia: en el corazón de la noche.

El mito griego dice: no se puede hacer obra si se busca la experiencia desmesurada de la profundidad por sí misma, experiencia que los griegos reconocen necesariamente como obra, experiencia en la que la obra se somete a la prueba de su desmesura. La profundidad no se entrega de frente, sólo se revela disimulándose en la obra. Respuesta capital, inexorable. Pero el mito también muestra que el destino de Orfeo es no someterse a esta ley última; y de modo evidente, al volverse hacia Eurídice vuelve a la sombra; la esencia de la noche, bajo su mirada, se revela como inesencial. Así traiciona a la obra, a Eurídice y a la noche. Pero no volverse a Eurídice, no sería menos traicionar, ser infiel a la fuerza sin mesura y sin prudencia de su movimiento, que no quiere a Eurídice en su verdad diurna y en su encanto cotidiano, que la quiere en su oscuridad nocturna, en su alejamiento, con su cuerpo cerrado y su rostro sellado, que quiere verla no cuando es visible, sino cuando es invisible, y no como la intimidad de una vida familiar, sino como la extrañeza de lo que excluye toda intimidad, no hacerla vivir, sino tener viva la plenitud de su muerte. (...)

Es inevitable que Orfeo no respete la ley que le prohibe «volverse», porque la violó desde sus primeros pasos hacia las sombras. Esto nos hace presentir que en realidad Orfeo no dejó de estar orientado hacia Eurídice: la vio invisible, la tocó intacta, en su ausencia de sombra, en esa presencia velada que no disimulaba su ausencia, que era presencia de su ausencia infinita. Si no la hubiera mirado, no la hubiese atraído y, sin duda, ella no está allí, pero él mismo, en esa mirada, está ausente, no está menos muerto que ella, no muerto con la tranquila muerte del mundo que es reposo, silencio y fin, sino con esa otra muerte que es muerte sin fin, prueba de ausencia sin fin.

Al juzgar la empresa de Orfeo, el día también le reprocha haber dado pruebas de impaciencia. El error de Orfeo parece ser entonces el deseo que lo lleva a ver y poseer a Eurídice: él, cuyo único destino es cantarle. Sólo es Orfeo en el canto, sólo puede relacionarse con Eurídice en el seno del himno, sólo tiene vida y verdad después del poema y por él, y Eurídice representa esta dependencia mágica que fuera del canto hace de él una sombra, y que sólo lo libera vivo y soberano en el espacio de la medida órfica.


Si, esto es cierto: sólo en el canto Orfeo tiene poder sobre Eurídice, pero también en el canto, Eurídice, ya está perdida, y Orfeo mismo es el Orfeo disperso que la fuerza del canto convierte desde ahora en «el infinitamente muerto». Pierde a Eurídice porque la desea más allá de los límites mesurados del canto, y se pierde a sí mismo, pero este deseo y Eurídice perdida y Orfeo disperso son necesarios al canto, como a la obra le es necesaria la prueba de la inacción eterna. Orfeo es el culpable de la impaciencia. Su error es querer agotar el infinito, poner término a lo interminable, no sostener interminablemente el movimiento de su error."

(Maurice Blanchot, "La mirada de Orfeo", en El espacio literario) 


martes, 26 de enero de 2010

el amor según swans

(Michael Gira y Jarboe, componentes centrales de Swans)

                                         

LOVE WILL SAVE YOU

el amor te salvará
                     cuando el océano se parta en dos
el amor te salvará
                     cuando el viento sople frío contra ti
el amor te salvará  
                     cuando el veneno devore el valioso aire
y el amor te salvará  
                     de la sierpe que repta por ahí abajo

pero a mí no me salvará.



el amor te salvará  
                    de la maldad y la codicia de hombres ignorantes
y el amor te salvará
                    de la culpa de traicionar a tu único amigo 
el amor te salvará
                    de ti mismo cuando pierdas el control
y el amor te salvará
                    de todas las mentiras que tu amante te contó

pero a mí no me salvará.

 
el amor te salvará
                    de la verdad cuando creas que eres libre
el amor te salvará
                    de la fría luz de la aburrida realidad
el amor te salvará
                    de la corrupción de tu alma perezosa
y el amor te salvará
                    de tus egoístas y distorsionadas metas

pero a mí no me salvará.


el amor te salvará
                   de la noche oscura y el relámpago y el fantasma
el amor te salvará
                   de tu sufrimiento, para después atarte al potro ensangrentado
el amor te salvará
                   de las manos que te empujan y hunden bajo el mar
el amor os podrá salvar a todos,
                   pero nunca
                   jamás 
                   me salvará
                   a mí.


Love will save you when the ocean splits itself in two
Love will save you when the cold wind blows right through you
Love will save you when the poison eats the precious air
And love will save you from the snake that crawls around down there
But it won't save me

Love will save you from the evil and the greed of ignorant men
And love will save you from the guilt you feel when you
betray your only friend
Love will save you from yourself when you lose control
And love will save you from all the lies your lover ever told you
But it won't save me

Love will save you from the truth when you think you're free
Love will save you from the cold light of boring reality
Love will save you from the corruption of your lazy-minded soul
And love will save you from your selfish and distorted goals
But it won't save me

Love will save you from the black night and the lightning and the ghost
Love will save you from your misery, then tie you to the bloody post
Love will save you from the hands that pull you down beneath the sea
Love may save all you people, but it will never, never save me
No it won't save me

(del álbum White Light from the Mouth of Infinity -1991-)



(Jarboe, en crudo) 

HYPOGIRL

¿Puedo robarte la mente?
¿Puedo reptar hacia tu adentro?
¿Y, cuando sea tu niña,
puedo nutrirme de tus ojos?
¿Puedo beberme el aire,
ahí en tu negro y frío pulmón?
¿Puedo inhalar tu dulce,
enferma y solitaria sangre?



el amor está en todas partes.
no, nunca escaparemos.
te amo más que a mi vida.
no, nunca escaparemos.


¿Puedo amputarte la médula,
y robar alimento en tu cabeza,
y acurrucar mi cuerpo dentro,
allí donde está húmedo y oscuro?



te amo más que a tu vida.
amo tu cuerpo y tu mente.
te amo más que a tu vida.
no, nunca escaparemos.


Can I steal your mind?
And can I crawl down inside?
And when I am your child,
Can I feed in your eye?
And can I drink the air,
Down in your cold black lung?
And can I breath the sweet,
Sick and lonesome blood?
Love is everywhere.
No we will never escape.
I love you more than my life.
No, we will never escape.
Can I cut out the core,
And steal the food in your head,
And curl my body inside,
Down where it's dark and it's wet?
I love you more than your life.
I love your body and mind.
I love you more than your life.
No, we will never escape.



(del álbum Soundtracks for the Blind -1996-)

(traducciones: R.M.)