martes, 28 de diciembre de 2010

deseo artificial: dos visiones


 Él colecciona a su amante.


  Tiene recortes de uñas y fotografías que ha recortado de revistas y un billete del único viaje en tranvía que han hecho juntos, para ir a un restaurante chino abierto hasta muy tarde donde su amante no fuera reconocido.


  Despúes del sexo, mientras su amante duerme, él coge cosas, las mete en su bolsa, una camiseta que huele a su amante, calzoncillos, una aspirina polvorienta de su neceser.


  Su amante existe para él principalmente como un cuerpo en una secuencia de habitaciones de hotel.


  En su dormitorio, ha levantado un pequeño altar para su amante: su mayor tesoro es un condon anudado, rescatado de una papelera, con los restos frios de la semilla de su amante coagulados en su interior.


  A veces pasa muchos meses sin ver a su amante en persona. De noche ve a su amante por televisión.


  "Si sonríes antes de la pausa publicitaria", susurra a su amante, "significa que piensas en mi. Si ahora parpadeas significa que me amas de verdad, y que un día vendrás aquí a quedarte para siempre".


  Entierra la cara en una camiseta que ya no huele a nadie en absoluto, y espera a que su amante parpadee.

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(Neil Gaiman, "Quince retratos de Desespero" -fragmento-; imagen: Barron Storey)

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todas tus cosas de mujer

todas tus cosas con adornos

esparcidas por mi habitación

justo donde las dejaste

cuando las dejaste

.

toda tu crudeza

toda tu suavidad

y tu compasión

.

todos tus puentes y sostenes

tu algodón

y tu gasa

todas tus hebillas y correas

tus tiras y aflojas

todos tus polvos

y uñas postizas

guiños orientales

y velos egipcios

.

todas estas cosas

las reuní

e hice una muñeca

una muñeca despatarrada

con todas estas cosas con adornos

.

por qué no pude amarte

con tanta ternura

cuando estabas aquí

en carne y hueso

.

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.

All your women things
All your frilly things
Scattered 'round my room
Right where you left them
When you left them
Scattered 'round my room


All your hardness
All your softness
And your mercy


All your bridges and bras
Your cotton
And gauze
All your buckles and straps
Releases and traps
All your screws
And false nails
Oriental winks
And egyptian veils


Oh all of these things
I gathered them
And I made a dolly
I made a dolly
A spread-eagle dolly
Out of your frilly things


Why couldn't I have loved you
This tenderly
When you were here
In the flesh
So tenderly

(del álbum The Doctor Came At Dawn -1996- de Smog; trad.: R.M.)

12 comentarios:

rubén m. dijo...

PD: he tenido que tomarme cierta libertad para reproducir en la traducción la connotación sexual de "screws".

Stalker dijo...

Qué sorpresa, Rubén, encontrar por aquí a Smog. Este disco habitó más de un insomnio en aquellos años extraños, ya lejanos.

La pérdida, la recomposición del ser amado. Hay una película cuyo nombre no recuerdo, en la que una chica sola y que no quería estarlo se confeccionaba un Golem a partir de los trozos descuartizados de sus amigos, a los que previamente asesinaba. Sus amigos la iban dejando sola debido a su "rareza".

Ella confecciona el Gólem con esos pedazos de cuerpo y cuando le faltan fragmentos recurre al hilo y la aguja y los suple con telas de texturas diversas.

El ser no se mueve, insiste en no moverse, y ella llora.

La película acaba con un gesto compasivo precioso y que no voy a revelar aquí (sería un spoiler imperdonable)

tu entrada me recordó esto

el mismo escalofrío

la misma extraña ternura

abrazo

Portinari dijo...

Me visto d lágrimas con tu entrada.

Es muy hermosa.

La canción va inundándolo todo, progresivamente, hasta depurar todo alcance.

El amante a partir de uno mismo. Lo que es el otro para mí, lo que es el gólem que dice Stalker. Coger y mirarlo, llorarlo todo adentro y vaciarse de toda esperanza. Amar es abandonar la esperanza. Cortarse las manos y entregárselas al ciego.

Hacer muñecos y destriparlos. Decepcionarse y destriparlos. Sacarles el algodón. Descubrir que sólo era un muñeco, que el otro es otro siempre.

Ahogarse en la camisa que ya o huele. En un libro prestado donde se imprimen miles de huellas. Esperar a que el otro se manifieste en la cordura de ese instante, que es sólo de enajenación. Desesperar mientras uno aguarda una respuesta. Cobijar un ser bajo el brazo. Que lo mire y le devuelva la mirada.

Esta es la manifestación de que todo está tan obviamente muerto que sólo los seres humanos no podíamos darnos cuenta. Y asistimos así a su funeral, en cosas tan hermosas como este vaivén triste del darse cuenta, poco a poco.

Portinari dijo...

PS: El vídeo me ha gustado muchísimo.

La primera foto me ha recordado a Bellmer. Y parte del contenido a su relación con Unica.

Leonor dijo...

Escalofriante.....

raúl quinto dijo...

hoy más que nunca tus collages textuales me han afilado por dentro (sumo a la suma el relato de Stalker), el fragmento de Gaiman adquiere una brutalidad inusual al contraste con ese videoclip hipnótico (fabuloso, joder, me ha encantado). Ahora pienso que si existe algo llamado blogger art debe ser algo muy parecido a lo que tú propones. Esta entrada me llena de emociones y entusiasmo. Desvarío.


un abrazo.

rubén m. dijo...

Stalker,

no sé por qué al colgar la canción de Smog me acordé de ti, y me dije: "Bill Callaghan merecería estar entre los gustos del Stalker noventero...".

La historia que comentas es extrañamente tierna y cruda. Si recuerdas el título de la película un día de estos, coméntamelo, debe de ser una experiencia... Sí, supongo que todos tendemos a crear nuestros gólems, a veces de personas vivas a las que consciente o inconscientemente fragmentamos y (de)construimos. Me gusta que no hayas hecho spoiler con ese gesto compasivo de la criatura de esa chica, aquí mi imaginación se dispara.

un abrazo

rubén m. dijo...

Portinari,

tu comentario es un poema en sí mismo que está más allá de lo que pueda sugerir esta entrada o yo pueda responderte. "Amar es abandonar la esperanza": no en vano el texto de Neil Gaiman forma parte de un grupo de relatos, imágenes y textos titulados "15 retratos de Desespero", un personaje que vive en un mundo de niebla y espejos, y tiene un anillo en forma de anzuelo con el que se automutila y punza los corazones. Al leerte me visto yo también de tus lágrimas y comparto por instantes tu pesimista mirada de que "todo está obviamente muerto", aunque crea con firmeza que los instantes de comunicación "in the flesh" puedan rescatarnos de esa inercia, ese aprisionamiento de lo Unheimlich...

un beso

rubén m. dijo...

Leonor,

me satisface haber podido convocar este escalofrío uniendo estas piezas. Bienvenida a este cuerpo extraño, tu blog es realmente interesante y quiero añadirlo a mi lista :)

un beso

rubén m. dijo...

Raúl,

a mí me ha gustado mucho confeccionar esta entrada -casi por casualidad, al leer la letra de la canción de Smog-, pero no me esperaba que te causara tal impacto; me alegro por ello y agradezco mucho tus generosas palabras, simplemente me limito a usar una aguja helada y un poco de hilo negro.

El videoclip como señaláis es fabuloso. No es oficial sino un "fan video" pero demuestra cómo a partir de una idea sencilla un espontáneo puede crear algo realmente bello y escalofriante. Así que quizá en vez de "dos visiones" debería haber puesto "tres", la de este artista casi anónimo, que complementa también la letra de Callaghan y la narración de Gaiman. Y si a esto le unimos las imágenes de Storey, el gólem de Stalker y el desgarro poético de Portinari, tenemos ya seis visiones del deseo artificial, cuanto menos :)

un abrazo

y feliz año 2011 a todos.

rubén m. dijo...

P.S.: Portinari, la imagen es la fotografía de una obra de Barron Storey, un magnífico ilustrador que cuando se entrega a la escultura parte con frecuencia de la fascinación por las muñecas de Bellmer. Así que tu intuición no anda nada desencaminada; Unica y Hans quedan también convocado a este cónclave de seres deseantes y fragmentados, por tanto.

Jairo dijo...

Qué sorpresa el video, es espectacular... y qué grande Bill Callaghan. Por cierto os recomiendo el último disco en solitario.

Hacía tiempo que no pasaba por aquí, un fuerte abrazo.

Jairo