sábado, 22 de agosto de 2009

cosas que ver y escuchar en el norte








(fotografía: Tee Corinne)



En mi viaje por el norte de la Península no tuve la previsión de informarme de las exposiciones que pudiera haber visto, y tengo constancia de que me perdí más de una que me hubiera fascinado. Pero al menos en Santiago de Compostela asistí en el CGAC (Centro Galego de Arte Contemporánea) a una interesante muestra titulada En todas partes. Políticas de la diversidad sexual en el arte, donde es posible hacer un recorrido por diferentes manifestaciones artísticas que han tratado de formular nuevas y heterodoxas formas de deseo. Una exposición multidisciplinar que perdurará hasta el 20 de septiembre y donde encontramos, junto a obras de autores tan célebres como Mapplethorpe, Warhol, Jarman o Tom of England, fotografías tan perturbadoras como esta Sinister Wisdom de Tee Corinne. Muy recomendable.








Por otra parte, durante la estancia en Oviedo encontré una buena tienda de discos donde me hice con varios cds, entre ellos el último disco de Cocteau Twins, el único que aún no conocía. Dado que sus trabajos de los 90 me interesan bastante menos que los de la anterior década, no tenía un particular interés en él, pero la portada me atrajo irremisiblemente. Fue un hallazgo: Milk & Kisses (1996) es un cierre mucho más que digno a la extraordinaria carrera de esta banda escocesa, un disco consagrado al goce, alejado de la oscuridad de los primeros años, pero lleno de intensidad. Comienza con este "Violaine" que os invito a escuchar.







En el libreto del cd pueden leerse frases aparentemente inconexas (fragmentos de las letras de las canciones, textos de carácter lírico...) entre las cuales llamó mi atención una especie de poema:
milk and kisses for the first man
my old man
love and a thousandfold rose for Buckley
my Rilkean-hearted friend

("Leche y besos para el primer hombre / mi antiguo hombre. / Amor y una rosa de mil pliegues para Buckley / mi amigo de corazón rilkiano")
Esto me recordó que Elisabeth Fraser, la vocalista de Cocteau Twins, y Jeff Buckley, fueron amantes durante esta época. La "rosa de mil pliegues" me evoca, junto a otra imagen menos espiritual, el epitafio de Rilke: "Rosa, contradicción pura, placer / de no ser sueño de nadie / bajo tantos párpados". También pensé en la extraña pareja que debían formar, en cómo sonarían sus voces mientras se amaban -¿a cuántas octavas llegarían?-, y en el enigmático destino de Buckley. Cabe preguntarse si, como precio de ser amado por una mujer tan singular como Liz Fraser, merecería la pena morir ahogado en el Mississipi con menos de cuarenta años. Al escuchar discos como éste, uno se ve tentado a responder que sí.

25 comentarios:

rubén m. dijo...

Argh, problemas con Goear y el blog. Ya lo corregiré...

MARIEL dijo...

No te preocupes, el texto es igualmente perturbador. La tapa del disco dialoga con la fotografía (podrían pertenecer a una misma serie, con música de los C.T.).

Persistente cazador de sincronías (imagino qué rosa de mil pliegues imaginaste y no diré lo que me hiciste imaginar a mí con tus referencias al encuentro Fraser-Buckley ...).

Besos de sábado (la música se puede imaginar)

Portinari dijo...

Rubén, dime por favor esa tienda de cd's en Oviedo, porque aunque parezca mentira y viva a 15 minutos de allí, creo que no la conozco, y ya me está cansando ese enigma de la ciudad gris (no será una que está al lado de la estación de tren, ¿verdad? qué intriga qué intriga ;) )

No sabía que hubieras estado por Asturias, hubiera sido un placer cruzarme contigo por la calle sin saber si eras tú, o si era yo, en tal caso, quien te miraba apenas, como se mira a un traseúnte.

Me gustaría escuchar este cd de los C.T., ¿dónde podría conseguirlo (aparte de en esa tienda de Oviedo) en la red?

Por otra parte comentas que hay una exposición en Santiago de Compostela a la que pertenece esta fotografía que has subido; estaría bien poder acercarse, anque no creo que me sea posible. Realmente, por lo que dices, parece muy interesante.
La imagen, en concreto, es inquietante.

El epitafio de Rilke es muy hermoso. Sublime. Y quién sabe si al final, en el amor, Fraser y Buckley no se quedarían mudos, dejando al espectador exastiado ante tal belleza en el silencio. Se debería poder hacer uan fotografía de eso, el silencio sublimado.

Ahora, curiosidad propia... ¿por qué te parece singular Liz Fraser?

Bashevis dijo...

Ahora mismo no tengo tiempo de escucharlo y opinar. Portinari, te lo podrías descargar de aquí. Es ilegal eh, ya verás si puedes con ese peso en tu conciencia. Yo he podido.

http://www.mediafire.com/?lt1zumywyzj

Por curiosidad, estuviste también por el País Vasco?

Un saludo Rubén.

Portinari dijo...

Jeje, Bash, gracias por la mercancía, mañana comento.

Buenas noches!

raúl quinto dijo...

rubén, estoy seguro de que no llevabas apuntadas las exposiciones pero sí los nombres de los bares....

la fotografía me recuerda poderosamente al estilo de Otto Steinert, aunque trasmite una sexualidad oscura, casi cósmica, que pone los pelos de punta.


Tampoco puedo escuchar la canción.


Rilke era poeta hasta para morir.

Y qué bonito eso que cuentas o imaginas de Buckley-Frazer, qué potencias se desatan a veces cuando se besan dos cuerpos donde arde la creatividad y el misterio.

abrazos

rubén m. dijo...

Bien! ya está algo mejor. A ver si os funciona.

rubén m. dijo...

Mariel, no me había fijado en ese diálogo entre la portada del cd y la foto de Corinne, pero es cierto! esos cuerpos... Así que la cazadora de sincronías eres también tú. Y la "thousandfold rose", con sus pliegues laberínticos, estimula mucho la imaginación, sí.

besos de domingo aún festivo

rubén m. dijo...

Portinari:

La tienda de discos si no mne equivoco es "La bomba records" (al menos me suena por la localización), había vinilos y de todo:

http://maps.google.es/maps?hl=es&um=1&ie=UTF-8&q=oviedo+%22bomba+records%22&fb=1&split=1&gl=es&view=text&latlng=8822766475659578162

Hubiera sido mágico que nos cruzáramos sin saberlo en Oviedo, no sabía que vivías por esos lares. Me gustó mucho (ya que Raúl comenta lo de los bares, y no le falta razón) un garito sin nombre en Calle Oscura, número 3, donde pusieron muy buena música y había un ambiente de lo más peculiar, un viejo profesor de literatura ebrio hablando de Poe con una atractiva punki, por ejemplo (¿será ése mi futuro?).

¿Y por qué me parece singular también Liz Fraser...? Pues básicamente por lo que me trasmite su voz, sus letras (nunca las publicó, muchas de ellas son casi ininteligibles, como si fueran una especie de fluído de sensaciones sin significado), el hecho de que se pusiera un piercing en los 80 cuando nadie llevaba, incluso el hecho de que no fuera particularmente llamativa en cuanto a su físico me atrae, esa especie de retraimiento en contraste con un mundo interior que se intuye tan complejo y sensual. Su manera de cantar, en algunos momentos -capaz de tantos registros: las tesituras altas, el grito, el jadeo, el susurro, incluso el ronroneo- me hace imaginarla como una persona con una capacidad ilimitada para el goce (y para el sufrimiento, también). Ese tipo de mujeres que parecen "poca cosa", que pasan desapercibidas, pero que cuando te acercas a ellas se abren como abismos.

rubén m. dijo...

Bashevis:

Gracias por el enlace, espero que no te maten los remordimientos por tu criminal fechoría. Mira que vender tu alma por cuarenta minutos de musiquilla...

Estuve en Bilbao pero en mi anterior viaje, a finales de julio. Me encantó la ciudad y disfruté mucho en el BBK; una pena que el Guggenheim tuviera ese horario tan europizante. Después estuvimos a punto de ir a Vitoria, pero se nos pasó el arroz!

rubén m. dijo...

Raúl:

La fotografía de Corinne tiene una fuerza que estremece, desde luego, esa sexualidad violenta y visceral en contraste con el color y la composición tan fríos.

Espero que ahora sí puedas escuchar la canción. "Milk & Kisses" es uno de esos discos que cumplen con el tópico de los Cocteau Twins ensoñadores y etéreos, pero también creo oir una especie de celebración de la sensualidad, del placer. Mi favorito sigue siendo sin duda "Head Over Heels", seguido de lejos por "Treasure", que son discos bastante más densos, oscuros y turbadores, sobre todo el primero.

Lo de Buckley con Fraser estimula mucho la imaginación, tanta creatividad junta y tanta sensiblidad para la música. Fraser apenas declaró nada acerca de su relación con él, pero dijo algo así que cuando le vio cantar por primera vez fue como si se rasgara un velo. Hicieron un dueto juntos, una canción realmente bonita (aunque Fraser se come un poco a Buckley, que no es poco comer):

http://www.youtube.com/watch?v=ui3JZkITEkA

abrazos a todos

Portinari dijo...

Rubén, en efecto la tienda de música es la de la estación de tren (tardes enteritas sin comprar nada me pasé yo allí jeje), como no podía ser de otra manera, porque Oviedo deja mucho que desear en este y otros aspectos; a pesar de todo, me alegro de que te haya gustado, porque tener tiene su encanto, como todo.

Y ese bar del que hablas... calle oscura nº 3 ... ni remota idea(buscaré, aunque esa zona no suelo transitarla-no transito ninguna zona de bares, salí aburrida-), pero eso del profesor de literatura suena bien, aunque tratándose de Oviedo me deja mal sabor de boca, igual hasta lo conocía y todo y es un indeseable. En fin, dejémoslo. Una escena bonita, pero mejor no decir que ocurrió en Vetustaland. Me quedo con la punki, el viejo borracho a lo Hemingway y las palabras de Poe, que es lo que cuenta. Quién y dónde simplemente arde.

;)

Portinari dijo...

(Un tema preciosso el de Buckley J. y Fraser L. :) )

Pucelle aux Petites Manches dijo...

Gracias por compartir esta lista de cosas para disfrutar más del norte... Las tendré muy en cuenta si sale adelante un plan que tengo en tre manos...
Un saludo!

ana dijo...

rubén, me gusta como describes tu fascinación por frazer, seguramente porque yo también me he visto en alguna ocasión atraída por una persona no tanto por lo que viera sino por lo que no estaba viendo, por algo sugerido pero apenas dicho, y luego efectivamente al acercarme se abrieron los abismos. sí, hay personas que son secretos, objetos y miradas que son secretos, y yo creo que rilke también lo sabía, y por eso mencionar a rilke, hablar de la poesía de rilke, es hablar en secreto, es hablar del secreto.

rubén m. dijo...

Portinari, sí que me gustó Oviedo, aunque es una ciudad tan pulcra, amplia y ordenada (al menos lo que se puede apreciar de ella en tres días) que da un poco de grima... También da grima lo del profesor, aunque la afirmación de que aquel hombre era profe se basa más en mi intuición que en ningún hecho constatable. Me alegro de que te haya gustado el tema, bájate el Milk and Kisses que tengo el pálpito de que podría conectar con tu sensibilidad.

rubén m. dijo...

Martha, gracias a ti por asomarte y comentar. Espero que ese plan salga adelante, la experiencia norteña es más que recomendable. Saludos!

rubén m. dijo...

Ana: creo que has captado exactamente lo que quería decir con lo de mi fascinación por Fraser, que viene a ser la fascinación por ese tipo de personas, personas-secreto, me gusta ese posible término. Y cuando dos personas de ese tipo se encuentran, el vértigo es mutuo e inevitable. También hay objetos-secreto, muy cierto, y sí que Rilke sabía mucho de ello (pienso en los "nuevos poemas" y cómo muestran el secreto de un espejo, o de una estatua). Lo que no se termina de comprender de una persona, una mirada o un objeto atrae como un imán a la imaginación.

Portinari dijo...

"Lo que no se termina de comprender de una persona, una mirada o un objeto atrae como un imán a la imaginación."

Afirmo.
"Personas-secreto" y vértigo... tremendo.

El disco me gusta. Fraser y su vocecilla, con sus letras... me gustan los Cocteau, pero creo que más por de lo que me gustarían en realidad por como hablas de ellos.

Stalker dijo...

"pero creo que más por de lo que me gustarían en realidad por como hablas de ellos".

Portinari dixit

Rubén: eso es pedagogía.

Escuché ese disco cuando salió, ni más ni menos. No esperaba conocer algo de Cocteau Twins que no te hubiera trepanado previamente, Rubén. El día en que lo consigas con alguna de mis devociones tendrás premio asegurado.

abrazos

rubén m. dijo...

Encantado de mi papel de pedagogo con los Cocteau :)

Stalker, este disco no lo conocía entre otras porque sus discos de los 90 que conocía -Heaven or Las Vegas, que también me compré en esa tienda, y Four Calendar Cafe- me gustan bastante menos que los primeros, y Milk and Kisses al ser el último temía que fuera una pieza decadente. Pero sin ser una obra maestra, me ha llegado bastante.

Tomo nota de lo del premio, ya tengo preparado tu dvd, espero acertar con algo...

abrazos

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Ojalá la respuesta fuera que no.

rubén m. dijo...

Esther:

qué difícil sería, ¿eh? encontrar un amor que justifica una vida pero que garantizase tu destrucción. Por suerte esas elecciones se dan muy poco fuera de nuestra imaginación (espero...)

un abrazo

MARIEL dijo...

Ay, dios, quién se fuera a dormir y despertara siendo Liz Fraser descripta por Rubén ...

rubén m. dijo...

Mariel, no me cabe la menor duda de que tú eres de ese tipo de mujeres-abismo, aunque seguro que a ti sí se te ve venir, no te imagino como un susurro sino como un terremoto :D